martes, 26 de febrero de 2013

ASPECTOS POSITIVOS DE NUESTRA PSICOLOGÍA


Hola Elita:

     Debes saber que en el transcurso de tu vida y en los próximos años, sobre todo en tu proceso formativo como persona, te encontrarás con diversidad de situaciones tanto agradables como desagradables a las cuales tendrás que enfrentarte; en mi opinión toda experiencia vivida es cuestión de aprendizaje y también considero válido que ese aprendizaje se viva y se asuma de la forma más agradable en la medida de lo posible. Para esto, una herramienta que te puede ser útil es la analogía y el contraste ya que ciertamente la cultura moldea a los habitantes de algún lugar sea cual sea éste es decir las tradiciones, costumbres y valores difieren de una sociedad a otra e influyen de manera importante, como consecuencia, en la conducta de las personas, lo cual nos lleva a comportamientos distintos.

    Es probable y ojalá y así sea, tengas la oportunidad de conocer otras culturas primero por medio de tus maestros, tu familia, compañeros, etc y posteriormente, por qué no, vivas un intercambio cultural en otro país por algún tiempo; mientras tanto te platico que nuestro país , comparativamente, con otros países, tiene algunas desventajas sobre todo en ciertos aspectos tales como el desarrollo organizacional, tecnológico, industrial por citar algunos por ejemplo los estadounidenses conciben la vida para disfrutar y por ello se encargan de transformar su entorno en pos de este objetivo desarrollando comodidad y practicidad en tanto que nosotros, los mexicanos, nos auto modificamos para amoldarnos al medio.; con la República China su competitividad  se basa en los precios bajos de los productos que vende en el extranjero en tanto que nosotros aún contamos con algunas trabas para comercializar algunos de nuestros productos; la cultura japonesa por el contrario ha logrado crecimiento y desarrollo con base en el énfasis y la aplicación de los valores ya que tienen un elevado sentido del deber, son ahorradores, creen en el trabajo duro para lograr lo que quieren, son perseverantes y disciplinados mientras que nosotros de pronto, contamos con la categoría de desidiosos, indecisos ; con Taiwán, Corea del Sur y Hong Kong, el trabajo es sinónimo de triunfo es decir el que más trabaja es el que más gana y existe una fuerte motivación que los impulsa a trabajar mucho. De hecho, sentencian la pereza como un antivalor, tienen gran capacidad de organización y un fuerte espíritu de equipo en tanto que nosotros en muchas ocasiones tendemos a ser más individualistas, dar más atención a las acciones de los demás que a nuestras propias acciones y a lo que podríamos conseguir lo cual puede resultar una limitante significativa.

Luego entonces, resulta claro que nuestro comportamiento se vea  afectado enormemente por los valores predominantes en la cultura ya que éstos son aprendidos desde la infancia y se van reflejando en el transcurso de la vida adulta. Con la intención de transmitirte la importancia que tienen los valores en nuestro aprendizaje, en general, espero que esta información te sea útil para reflexionar sobre ello y coincidas conmigo respecto a que con base en esa reflexión y contemplando tanto lo positivo como lo negativo siempre contamos con la opción de modificar nuestros patrones de comportamiento transformándolos en oportunidades de desarrollo y crecimiento tanto a nivel personal como a nivel grupal o colectivo. Haciendo alusión, de nuevo, a dicha reflexión y enfatizando en el aspecto positivo, déjame decirte que nuestros valores mexicanos, en términos generales,  son una gran riqueza  con la cual contamos y se refleja en nuestras costumbres y tradiciones que refuerzan el valor de la familia como fuente de apoyo y protección, así como su orientación al afecto y amor como base fundamental de las relaciones; a este respecto Abraham Maslow, un importante estudioso de la conducta, de nacionalidad norteamericana , en una de sus visitas a nuestro país, comentó que los niños mexicanos son más corteses, se portan mejor, aceptan con más agrado la autoridad,  se quejan menos que los estadounidenses y parecer disfrutar más su infancia.

      Además, nuestra cultura al ser revalorada puede ser altamente positiva, es decir si bien no sobresalimos en valores de logro como la iniciativa, la ambición, la independencia, la audacia y la perseverancia también es cierto que cultivamos los valores de convivencia, como el respeto afectuoso, bondad, la humildad, la paciencia, la tolerancia y  la amistad. Otra cualidad con la que contamos es nuestra actitud flexible, adaptativa la cual nos permite apreciar la diversidad de opciones e ideologías y propicia la armonía y la cordialidad, en consecuencia favorece  nuestra salud mental y nuestra tolerancia a la frustración.

     Por otro lado, los mexicanos siempre estamos dispuestos al servicio y en principio a la cooperación, prestos a dar y a compartir desde lo material hasta lo espiritual, fácilmente encontramos apoyo y comprensión en nuestros semejantes. Nuestros modales corteses y ceremoniosos no son sólo formalismos: encierran un genuino calor humano y nuestras celebraciones no son sólo válvulas de escape y catarsis como lo observan algunas personas  son experiencias de entrega y comunicación. La actitud solidaria con la familia, con el grupo y la sociedad también son factores positivos que pueden aprovecharse para el desarrollo social. También somos ingeniosos lo cual nos es favorable para el desarrollo de la creatividad y  nuestro sentido del humor nos permite superar adversidades y ser alegres y sociales. Enaltecemos al desarrollar nuestros valores, la unión y la integración familiar, la salud emocional y el desarrollo  de nuestros hijos, esto te lo expreso con la firme convicción de que encontrarás la valía de estos valores como una base sólida e indiscutible para desarrollarte y realizarte como un ser humano íntegro y completo.

       Tal vez te suene un poco repetitivo pero nuestros valores fundamentales son la familia, la patria y la religión, en éste último se encuentra la fe, que es considerado como un valor imprescindible para alcanzar logros en cualquier campo. Otro valor muy importante para nosotros es la libertad, más que la igualdad y nos colocamos en contra de la violencia cuando ésta es empleada como medio para conseguir alguna modificación política o social.

        Cuando  llegue el momento de desempeñarte laboralmente, no me cabe la menor duda respecto a que te enterarás  del modo en que los valores impactan nuestro comportamiento y determinan nuestras actitudes y posturas por ejemplo cuando una empresa valora tu esfuerzo, conocimientos y experiencia te alientan a seguir adelante como un ser humano útil, aceptado y valioso lo que desarrollará en ti una sensación de bienestar, gratitud y pertenencia; nuestra arraigada religiosidad nos impulsa a no desarrollar desesperanza ni desesperación, a tener una actitud optimista y a conservar esa fe inquebrantable que nos caracteriza en Dios y en la vida; nuestro sentido del humor nos rescata de cualquier situación adversa y nuestro  ingenio nos sirve de apoyo para el desarrollo de soluciones creativas y estimulantes para la imaginación; esto también nos conduce y condiciona favorablemente a una apertura positiva respecto a la belleza y al sentido de lo estético, a nosotros los mexicanos, nos gusta lo bonito lo cual nos mueve hacia la asertiva valoración del arte y a una alta calidad productiva.

        La flexibilidad comentada en párrafos anteriores puede fomentar la producción diferenciada sin perder de vista el cumplimiento de las necesidades y exigencias de los clientes; la combinación de todas estas cualidades y/o atributos con los cuales contamos los mexicanos nos convierten en mano de obra atractiva y apreciada por otros países y culturas. Además la facilidad que tenemos para socializar, la alta valoración de la amistad y nuestra forma de ser tan extrovertida para manifestarlo son propicios para una buena integración e inclusión en el ámbito laboral y desarrollar un ambiente cálido, sólido y cordial de trabajo solventando nuestras necesidades sociales como de seguridad emocional. No pierdas de vista que en condiciones favorables o adversas, el mexicano puede ser un excelente trabajador, dispuesto a todo, colaborativo con la mejor actitud de servicio pero ciertamente requiere sentirse valorado, útil e importante es decir tenemos tanto o más potencial  que los habitantes de otros países, sólo hace falta   aumentar la responsabilidad por parte nuestra como trabajadores y fomentar el aprecio de otros valores por parte de otros (empresarios y gerentes).

     Quiero decirte que también contamos con empresas mexicanas importantes con alto reconocimiento a nivel nacional e internacional y lo mejor de esta situación de orgullo nacional radica en que la clave se encuentra en su gente, en la actitud de los directivos, en su preocupación por  el mejoramiento que se refleja en objetivos bien definidos en intensos programas de capacitación, en control de resultados y retroalimentación constante, así como en los programas de desarrollo y crecimiento de su personal. Por citarte algunos ejemplos se encuentra la cadena de Hoteles Camino Real, a la cual le fue otorgado el galardón “Cinco Diamantes”.

La empresa Aeroméxico que también es un claro  ejemplo de lo que no debe hacerse y de lo que sí se puede y se debe hacer; otro ejemplo es la cadena de restaurantes Vips, donde su éxito está en el conocimiento y capacitación que otorga a sus empleados, a la constancia, a la dedicación y disciplina que se les inculca como valores y a la supervisión que se ejerce sobre ellos para que todo salga como se ha planeado; un ejemplo más es Sealed Power Mexicana que fue reconocida  en 1989 por la Compañía Ford México con el premio Q-1, lo que significa tener un desempeño extraordinario de acuerdo a las demandas de excelencia; otros ejemplos más son la Compañía Alambres Profesionales, American Express Co. en México, Hylsa División Alambrón y Varilla, Xerox Mexicana (Planta Aguascalientes), Bimbo, entre otras.

         Con todos estos ejemplos te hago saber que falta mucho por hacer, que podemos transformarnos de ser una población pasiva, manipulada y sometida a ser una ciudadanía consciente y participativa; con la visión de lograr un cambio como tal sería positivo contemplar que la base del desarrollo humano está en el conocimiento de uno mismo;  saber cuáles son nuestras cualidades y cuáles nuestras debilidades nos permite aprovechar las primeras y esforzarnos por superar las segundas. Hemos desperdiciado muchos recursos pero es un buen momento para reencontrar nuestros valores y buscar el camino adecuado para aprovecharlos. Me complace ofrecerte algunas alternativas para lograr hallar ese camino y me complacerá del todo que las encuentres útiles  y valiosas en su aplicación:

        El proceso consiste en dejar atrás el estado de dependencia respecto a la familia, al patrón, al gobierno, a los países extranjeros; lograr la verdadera independencia significa saber valernos por nosotros mismos y sentirnos seguros de lograrlo es  decir ser independiente e interdependiente significa ser responsable y aportar lo que le corresponde a cada uno, ser disciplinado para trabajar  y acatar normas, y estar dispuesto a dar y ceder algo en aras del cumplimiento de los objetivos comunes. Hay que superar la actitud irresponsable, producto de la sobreprotección, que impide reconocer que no es Dios, ni la Virgencita de Guadalupe, ni el destino, ni la familia, ni el gobierno, el responsable de mi vida, sino que soy yo mismo.

        Cuando te llegue el momento de formar tu propia familia quiero que recuerdes que debemos promover en nuestros hijos su independencia psicológica porque así podrán obtener seguridad en sí mismos, una alta autoestima, más posibilidades de lograr sus metas y en consecuencia, mayor satisfacción; para lograr estos objetivos desde la perspectiva educativa, oriéntalos hacia un aprendizaje crítico y reflexivo a través de la comprensión personal de los temas de estudio.

         Se vale aprender a valorar el dinero comprometiéndose con el trabajo ya que éste permite satisfacer todas las necesidades  humanas, las fisiológicas y las psicológicas y por ende, permite mejorar la calidad de vida. Hay que comprender que el trabajo es inherente al hombre y es la base del progreso. La actitud sensata ante éste no es rehuirlo sino buscarlo y recuerda que necesitamos que se reconozca nuestro esfuerzo y dedicación al trabajo de manera individual además de encontrar formas de descubrir nuestras riquezas en vez de imitar modelos que no nos conciernen contextualmente.

        También me resulta relevante hacerte notar la importancia que tiene nuestra forma de expresarnos y de hablar ya que es un reflejo de nuestra estructura cultural es decir la manifestación verbal de nuestros deseos y requerimientos de modo concreto  y cierto expresa mucho más seguridad en nosotros mismos a razón de la asunción de la responsabilidad que implica y conllevan tales expresiones lo cual deriva en certeza, aplomo, control y valor en vez de inseguridad e incertidumbre y esto nos dirige sin duda hacia un proceso de selección, integración y reestructuración entre nuestras tradiciones y costumbres y la modernidad , significando un importante avance hacia una  transformación cultural.

        Recuerda que el compromiso que imprimas en cada acción cometida en cada una de tus etapas de vida de una u otra forma repercutirá posteriormente y de alguna manera significativa  en tu vida tanto personal como colectiva es decir nuestro país es un país riquísimo en recursos y  el recurso con mayor potencial a desarrollar es el factor humano. Existe una gran cantidad de jóvenes con un potencial extraordinario aunado a la impetuosidad  y energía características de su edad donde la aportación que pueden hacer todos y cada uno de ustedes en el mejoramiento y fortalecimiento de nuestro país en cada una las áreas que lo conforman puede resultar  una invaluable contribución a nuestro crecimiento como nación.

        Tener presente la capacitación humanística ya que es una labor que en vez de “crear” personas que realizan sus funciones de manera automática tan sólo con el propósito de cumplir con objetivos trazados, es una labor que sensibiliza y orienta a la persona hacia una formación integral contemplando potencialización de habilidades, crecimiento y desarrollo personal impulsando de esta manera el esfuerzo y  la dedicación para el aprendizaje, condiciones básicas para ser creativos, ya que se requiere un estado de bienestar personal equilibrado que redunda en un óptimo auto concepto y una saludable autoestima  que implica un empoderamiento suficiente para afrontar con asertividad los retos y riesgos que representa dicha actividad creadora.

        Se trata de convertirse en “sujetos de control activo interno” es decir mexicanos íntegros que albergan en sí mismos todas las características positivas de nuestra cultura y conviene descubrirlos, apoyarlos e impulsarlos como líderes positivos, creativos y constructivos que a su vez sean promotores de los cambios tan necesarios y convenientes para nuestras instituciones y nuestro país

        Para finalizar mi relato, déjame concluir diciéndote que México es un país que no tiene gran poder económico, político y militar, pero ha sabido conservar valores espirituales que otros envidian. El mexicano es un pueblo humano, cálido, afectuoso, sentimental y emotivo; tiende a ser amable, generoso y cortés, con sentido del humor, adaptable e inclinado a la belleza y a lo estético; vale involucrarse y trabajar unidos empresa y gobierno, en actitud de cooperación en torno a la calidad total de los productos para lograr el fin común que son: el crecimiento y el desarrollo con base en el desarrollo de actitudes y habilidades laborales adecuadamente positivas..

     

       

 

     

lunes, 4 de febrero de 2013

CONTROL DE LECTURA


LOS TRAUMAS  A LO LARGO DE LOS SIGLOS
   
 En cierto modo, toda la historia la México ha sido traumática, se destacan ocho situaciones relevantes que pueden considerarse como ”los ocho traumas“. La conquista militar y religiosa fue un cataclismo que dislocó las bases de la relación con los dioses, el cosmos y el acontecer temporal es decir la edificación de lo nuevo y extraño aplastando, desacralizando y aniquilando lo más sagrado de los autóctonos, sus dioses.
     Los dioses de los vencidos se convirtieron los demonios de los vencedores y así la hazaña de los europeos redundó en la destrucción de todos los valores de los naturales. La doble conquista expulsó al indio como protagonista de la historia; lo borró y lo anuló, el desarraigo causó un repliegue y un desgano vital y en adelante el llenguaje indígena sería el silencio.
     El mestizo era un auténtico  “hijo de su madre” es decir no era aceptado ni en el mundo criollo al que aspiraba ni en el mundo indio que podía ofrecerle seguridad y calor. Durante la Conquista emerge el indio como protagonista del choque con los europeos y durante la Colonia es la india quien toma el pael protagónico. La sociedad colonial era una sociedad piramidal como la que más, dogmática, opresiva, ritual,  explotadora; donde “las ejecuciones de los reos… se hacín con la solemnidad de un oficio rreligioso”
     En 1753, por orden real de Carlos III se llevó a cabo la secularización de las doctrinas, retirando a los misioneros franciscanos, dominicos y agustinos el cuidado de los indígenas y a raíz de esto muchos quedaron como huérfanos, en el desamparo. Hacia fines del siglo XVIII toman cuerpo los movimientos proindependencia; protagonizados por los criollos a favor de sus propios intereses, no a favor de los mestizos e indios; pero los primeros hábilmente alborotaron a los segundos y a los terceros y así obtuvieron carne de cañón a precio de regalo.
     Para amedrentar a los mexicanos que demostraban tendencias más o menos  ostensibles a favor de la libertad, se recurrió a las armas que sobre las conciencias podía esgrimir todo sacerdote  adicto  a la dominación española. Encomendaron a un activo realista, Agustín de Iturbide, para que encarnara la Insurgencia y consumara la Independencia y ad hoc a aquellos que tenían la sartén por el mango les dieron todas las facilidades.
     Así, al cabo de once años ( de 1810 a 1821), la independencia se ha consumado  pero sus términos son muy diferentes a los que la revolución popular había planteado. La rebelión no propugna ninguna transformación importante del antiguo régimen. Ante las innovaciones del liberalismo reivindica ideas conservadoras. Sobre todo se trata de defender a la Iglesia de las reformas que amenazan y a las ideas católicas de su “contaminación” con los filosofemas liberales. De allí el apoyo entusiasta e incondicional que presta la Iglesia al movimiento; lo presenta como una cruzada para salvar a la “santa religión amenazada” y a Iturbide como un “nuevo Moisés” enviado por Dios.
     Entre 1854 y 1857 se dio la Reforma, mediante  la cual se trató de fundar ubn México moderno negando su pasado, con aspiraciones a una nueva y verdadera liberación nacional. El mexicano no quiere ser ni indio ni español, tampoco quiere descender de ellos. Los niega … la Reforma es la gran ruptura con la Madre. La Reforma culminó con la elaboración de la Constitución de Febrero de 1857, condenada a más no poder por la Iglesia, la cual prohibió (en marzo de 1857)que se absolviera en confesión a cualquier católico que hubiera jurado sobre la Constitución si no presentaba una retractación pública. Luego vino el Porfiriato con su nuevo feudalismo y con su paz sepultada. Hay orden cívico pero con deslumbrante riqueza para una aristocracia soberbia y cruel miseria para las muchedumbres de camisa y calzón blanco, para los peones acasillados, explotados vilmente en las tiendas de raya. La Revolución de 1910 fue un cataclismo que desquició el orden social del Porfiriato con el señuelo de la justicia, la democracia y la libertad.
     Al transcurrir el siglo XX, México sufrió otra conquista, el neocolonialismo del poderoso vecino del Norte con nos ha invadido con su diplomacia, sus trasnacionales, sus productos, sus consumistas, sus espectáculos, sus modas, su lenguaje, su american way of life, creándonos actitudes ambivalentes de admiración y coraje, de envidia y de rechazo.
     La gesta nacionalista que - tanto nos enorgullece – de la expropiación petrolera “fue promovida por los norteamericanos para expulsar a competidores europeos de México, provocar una disminución de las exportaciones de petróleo y lograr una dependencia tecnológica petrolera de México hacia Estados Unidos. Recién descubierta la riqueza petrolera nos esperaba otro trauma : el de las devaluaciones que pulverizaron el peso mexicano y el de la inflación galopante con el consiguiente empequeñecimiento implacable de los salarios.
     Y para rematar la cadena de experiencias traumáticas a nivel colectivo, surge el problema del control de la natalidad, exigido por la sociedad y reprobado tajantemente por la Iglesia Católica así como el del aborto  reprobado por es institución y por otros grupos en tanto que apoyado por otros mexicanos que lo miran como arena de modernidad y prenda de la necesaria emancipación femenina.

NUESTRA PSICOLOGÍA PROFUNDA
    
Base de las conductas de los individuos y de los grupos son, además de los pensamientos conscientes y claros, las emociones, las necesidades, las carencias  y los conflictos.
a)    La crisis de identidad. Ambivalencias
     Se entiende por identidad nacional la conciencia de determinados rasgos compartidos por la colectividad y la aceptación de un estilo de vida que incluye un peculiar y valores sistema de normas. En una sociedad colonial y de castas como la Nueva España, era imposible e impensable tal identidad.
     El exponente más genuino de la fusión de las razas europea e indígena, el mestizo, se consideraba hijo de puta o hijo de la chingada, es decir de la mujer  abierta, violada, burlada. Cabe mencionar que, en su origen, el uso de la palabra mestizo era despectivo.
     El niño mestizo recibía el calor, el afecto, la protección y la cultura a través del contacto con la madre indígena y con frecuencia, no conocía siquiera a su padre español y criollo. Así pues, la figura cercana, buena y positiva era precisamente la que representaba y encarnaba lo devaluado y despreciado.
     Parece que la historia se repite. Así como el mexicano de los siglos pasados admiraba y respetaba al conquistador español, ahora admira y respeta al yanqui; y en el fondo detesta a ambos De igual modo es ambivalente el sentimiento  del mexicano hacia la mujer, por un lado, la respeta y por el otro, la rechaza. El mexicano exhibe conductas machistas cuando dice: “mi vieja”, “vieja el que se raje”, “palabra de hombre”, “me voy a madrear al fulano”, “esto es un desmadre”, me importa madre”.
     No permite que el mundo exterior penetre en su intimidad; por eso, lo peor es rajarse; la peor ofensa  que se echa en cara a un mexicano es que se rajó o que se quiere rajar por que se abre. Las mujeres, en cambio, han sido consideradas  seres inferiores precisamente porque al entregarse se abren, se rajan.
     En las crisis de identidad se toma la forma de disimulo y se adoptan máscaras, por ejemplo: el valemadrismo es decir burlarse de sí mismo y aparentar que se ríe del fracaso o de la desgracia; los alardes, el mostrarse “muy hombre” y desafiar peligros innecesarios; el lenguaje procaz; los desplantes de superioridad que se manifiesta en el menosprecio a los indios, a los provincianos y a los “nacos”; la rebeldía contra el patrón, erigida en estilo de vida y de comportamiento laboral.
     México es país de máscaras, la dolorosa huella que han dejado en él siglos de manipulación, de mentira política, junto con el hecho de que se nos hizo creer que somos incompletos, que somos inferiores, ha provocado que los mexicanos nos escondamos, nos enmascaremos y que disimulemos.
     Encontramos a cada paso la mentira  institucional. En un desplegado de Excélsior (17 de junio de 1986) firmado por Francisco  Villareal titulado “ La mentira”: Somos un pueblo  enfermo y la raíz de nuestra enfermedad es la mentira; hemos perdido el valor de nuestro lenguaje… vivimos bajo el imperio de la mentira oficial, la mentira diaria: la mentira personal de cada uno. ¿Es posible un pueblo sano en una cultura de la mentira? ¿Es posible una sociedad libre formada por individuos que mienten de forma habitual, se estafan unos a otros, no cumplen sus compromisos, burlan la ley, solapan a los delincuentes y aceptan vivir como esclavos en tanto se les dé comida y pasatiempos.
     Estudios comparativos interculturales del doctor Rogelio Díaz-Guerrero presentan dos cuadros  interesantes por sus marcados contrastes: 1) El estadounidense: independiente, activo, individualista, firme, tenso, auto afirmativo, con alta necesidad de logro; 2) El mexicano: complaciente, afiliativo, flexible, dependiente, inhibido. Por fortuna existen recursos positivos para buscar y afirmar la identidad nacional que se observan en : los símbolos nacionales (bandera, escudo nacional, Virgen de Guadalupe, calendario azteca, etc), a condición de ser asumidos sin fanatismos; la común idiosincrasia; el folklore (ballet, música popular, antojitos, películas, artesanías barrocas, etc); lasobras de los grandes muralistas; el deporte (¿el futbol?).

b)    Religiosidad, superstición y magia
     No hablamos tanto de la religión como institución sino de la religiosidad como vivencia; no del hecho social (lo exterior) sino del fenómeno psicológico (lo íntimo). “México no es estrictamente un país católico; es un país sagrado” Para comprender la religiosidad del mexicano hemos de reconstruir su génesis allá en el lejano siglo XVI, en el que se conjugaron varios elementos heterogéneos es decir por un lado, el catolicismo español combativo de la Reforma y de la Reconquista que también era un catolicismo devoto; por el otro, la conversión masiva, forzada y acelerada, que no pudo dar lugar a una síntesis, sino sólo a un sincretismo mal encaminado; además , el método usado en las doctrinas y en los pueblos indios –con líderes paternalistas y sobreprotectores y al mismo tiempo, implacables contra el más mínimo conato de disidencia o emancipación-, ese dogmatismo que trató a las masas como menores de edad, forma parte de su religiosidad, del modo en que vive la religión.
     Todo esto sucedió en una cultura feudal que imponía la obediencia y la sumisión por encima de todo. El resultado lo encontramos en las características que presenta nuestra religiosidad popular reflejado en: el providencialismo, el ritualismo mágico, la superstición polifacética, el tradicionalismo ciego, el fatalismo disfrazado de resignación cristiana, el fanatismo, el culto a cristos cárdenos y destrozados, así como “mandas” y penitencias espeluznantes, el exhibicionismo en las bodas, bautizos, funerales, el utilitarismo mediante el doy para que me den.
     Una incorregible dependencia psicológica, una incapacidad de afrontar los problemas y “coger el toro por los cuernos” origina un clima de superstición y magia notando la diferenciación entre la magia que es agresiva en tanto que la superstición es pasiva, ésta última se limita a evitar situaciones que se consideran  dañinas y peligrosas.
     En México la ideología dominante es el nacionalismo; para las mayorías la Nación es cultura, mentalidad, mito y mesianismo. Encontramos en el Tepeyac una fe patriótica antes que una fe religiosa, una fe psicológica antes que una fe cristiana ; una proyección de carencias antes que una respuesta a mensajes celestiales.

c)    Actitudes ante el cosmos y ante la vida
     Es significativo que los héroes mexicanos son liberadores, no fundadores civilizadores, desafiantes agresivos, no pacientes constructores, mártires en trances de crisis, no sembradores en el diario laborar. A diferencia de la cultura protestante que enseña a encarar activamente los problemas, la herencia católica lleva más bien a sobrellevar pasivamente las situaciones difíciles y el estrés resultante.
     Un elemento importante de la cultura mexicana son las fiestas populares porque en ellas se suelen manifestar mecanismos compensatorios: la abundancia y el despilfarro van encaminados a contrarrestar la habitual estrechez y la carencia. En la fiesta  el mexicano se abre, aunque más que abrirse se desgarra, estalla, se abre el pecho y se exhibe y por supuesto, echa la casa por la ventana.

d)    Actitudes hacia la sociedad. La esfera moral
     En el panorama ético de la población mexicana destaca una nube de cinismos por ejemplo: la mordida, el soborno, las mil veces repetidas violaciones a la Constitución, la infidelidad conyugal, los “aviadores” que cobran un sueldo sin trabajar, los fraudes y la evasión fiscal, las trasgresiones a los reglamentos y el cinismo de los gobernados es decir  un pueblo amoral para un gobernante corrupto. La mayoría de  los mexicanos tiende a separar la esfera económica de la esfera moral.

e)    El mexicano ante la muerte
     México es el país donde menos se cree que los muertos se han muerto del todo. El mexicano frecuenta la muerte es decir la burla, la acaricia, la festeja, duerme con ella, juega con ella como si fuera su juguete favorito. El mexicano ve a la muerte como algo vivo; la indiferencia ante la muerte se nutre de la indiferencia del mexicano ante la vida. La vida lo ha curado de espantos.

LA DEPENDENCIA ANCESTRAL
a)    Cuadro general
     Por siglos la norma a lo largo y ancho de nuestro territorio fue la dependencia. Tras la destrucción de  nuestra cultura originaria en el siglo XVI no nos quedó otra opción más que lanzarnos en busca de la cultura- padre  y al no encontrarla, buscamos sustitutos imitando modelos extranjeros. El mexicano del México independiente acusa fuertes dependencias por ejemplo: a) Dependencia del gobierno b)Dependencia de lo divino o sobrenatural c)Dependencia de la familia d)Dependencia del medio ambiente e)Dependencia de las tradiciones f) Dependencia de la naturaleza.
b)    El fenómeno del paternalismo
Para quien sabe leer en clave psicológica, es claro que no negamos nuestra herencia colonial; no hemos superado el prototipo de padre ausente, ese que menosprecia a la mujer y contrarresta  ssu ausencia física con presencias esporádicas dominantes que pide acatamiento y exige reconocimiento de su imagen de hombre fuerte; el padre autoritario, hostil y agresivo, duro, macho pero que es idealizable e idealizado.

c)    Un pueblo manipulado
     La nación mexicana en todo momento ha sido y es una masa manipulada por unos cuantos; más que por verdaderas comunidades está repleta de muchedumbres anónimas, dependientes, casi como dependían los indios de sus “padres” europeos. Los ciudadanos aprendieron a pedir favores más que a exigir respeto por sus derechos. Para el mexicano respeto connota e implica obedecer, amar, sentir afecto y cosas semejantes en tanto que para el estadounidense respeto implica sentido democrático, admirar a las personas por sus cualidades, brindar oportunidades de expresión y de crecimiento, no inmiscuirse en la vida privada.
     El pueblo aguanta resignado, como si no hubier4a historia sino destino; como si la acción humana careciera de poder creativo.
     Mientras el mexicano tiende a ser auto modificativo y pasivo, el estadounidense es activo en su forma de confrontar los problemas de la vida, esto es, los estadounidenses tienden a ser hombres del futuro, mientras los mexicanos tienden a ser hombres del pasado